Escudo trasp

Compatronazgo

Nuestra Titular, María Santísima de la Concepción: Copatrona de nuestra Ciudad desde tiempo inmemorial.

 

patronazgo1Desde hace años, nuestra Titular, María Santísima de la Concepción, viene ejerciendo el Título de COPATRONA de nuestro municipio de Sanlúcar La Mayor, en todos los actos oficiales  de los que es parte.

 

El ejercicio de este título, tiene como origen los documentos hallados en el archivo histórico de nuestra Hermandad, pues lógicamente, la declaración de patronazgo de una imagen a un municipio, no se puede realizar a título gratuito, sin sustento documental alguno, pues estaríamos faltando a la realidad de los hechos, contraviniendo la historia de nuestra Hermandad y de nuestro pueblo y, sobre todo, haciendo creer a nuestros hermanos y a todos los sanluqueños una realidad que no es cierta.

 

En este caso, y como ya hemos comentado, se trata de un título que está probado documentalmente, y que forma parte de la historia de nuestro pueblo. Un documento que se haya en las Reglas antiguas de nuestra Hermandad, ya también en el Archivo histórico Municipal, y que datan del año 1762. No es, por tanto, un título que tenga 20 o 30 años de historia, ni siquiera 90 o 100 años. Se trata de un nombramiento que se ratifica hace más de 250 años, pero que indican que el nombramiento es anterior, pues hace referencia a lo que indican algunos libros antiguos de la Hermandad, los cuales no han llegado a nuestros días, pero que el mismo Abad Mayor, persona que aprueba dicho texto, había podido comprobar. Seguramente, y según el conocido historiador D. Francisco Amores Martínez (Autor, en otros, del libro "La Inmaculada Concepción en la Colegiata de Olivares"), tal nombramiento se debió producir en el primer tercio del S. XVII, en torno a los años 1620 y 1630, años en los que se produjo la primera gran "explosión Concepcionista en Sevilla".

 

Nuestras reglas recogen concretamente dicha ratificación del nombramiento de Patronazgo de la siguiente forma:

"Habiendo exitado la devoción y el fervor de los cofrades con las funciones suntuosas de tres días que acaba de hacer en celebridad del nuevo Patronato de la Virgen de la Concepción, su Titular, concedido por nuestro Santísimo Padre el Señor Clemente XIII, a petición de nuestro Católico Monarca el Señor Don Carlos Tercero, para todos sus reinos y dominios, en ocasión que por el Reverendísimo Señor Doctor Don Agustín de Alvarado y Castillo, Abad Mayor de esta Abadía, estando en visita general de esta Ciudad. Se mandó a que todas las Hermandades de ella formasen sus reglas, bajo cuya dirección se gobernasen, cuyo mandato es conforme a los Sagrados Cánones y, especialmente, a la Constitución de Clemente XIII. De feliz recordación, que habla en este particular, con tan justos y piadosos motivos, y con el de ser la Virgen de la Pura y Limpia Concepción COMPATRONA particular con el Señor San Eustaquio de esta Ciudad, como se enuncia en algunos libros antiguos de esta Hermandad".

 

foto patronazgo ultimaEstas Reglas, son firmadas mediante Auto de aprobación, el día 3 de Diciembre de 1762, por el Abad Mayor de la Colegiata de Olivares, D. Agustín de Alvarado y Castillo, máxima autoridad eclesiástica por aquel entonces, a la que estaba subordinado nuestro municipio entre otros cuantos, como Castilleja de la Cuesta o Albaida.

 

Como podéis observar, el texto afirma DE FORMA EXPRESA, que nuestra Titular, María Santísima de la Concepción, es COPATRONA DE NUESTRA CIUDAD JUNTO CON EL SEÑOR SAN EUSTAQUIO desde tiempo inmemorial. De este modo, y en opinión de especialistas como D. Fernando Betancourt, profesor de Derecho Romano en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla y D. Alfonso Julio Campuzano, profesor de Filosofía del Derecho de la misma facultad, y especialista en Derecho Canónico y de las Cofradías, constituyen nuestras Reglas, sin duda alguna, un elemento probatorio de inmensas dimensiones que conceden total validez y vigencia a tal nombramiento.

 

Por otra parte, nada de extraño tiene este nombramiento a la Imagen Titular de nuestra Hermandad, cuya advocación es la Inmaculada Concepción, si nos ponemos a indagar y hacemos un recorrido histórico sobre este asunto…En torno al Siglo XII se establece la Fiesta de la Inmaculada en el día 8 de Diciembre, fecha no casual, pues resulta ser 9 meses antes de la Fiesta de la Natividad de Nuestra Señora (8 de Septiembre). Un siglo después, en el XIII, la Iglesia comienza a titubear a este respecto, formándose dos posturas, la de los dominicos, seguidores de la doctrina de Santo Tomás, que no liberaba a María del Pecado Original, y la de los Franciscanos, seguidores de la doctrina de Duns Scoto, que por el contrario, asumieron la defensa de que la Virgen había sido preservada del pecado desde el mismo instante de su concepción. A esta última postura, defensora de la Inmaculada Concepción, se unirán ya en el Siglo XVI la pujante orden Jesuita.

 

Roma se mantuvo al margen de este conflicto, hasta que Sixto IV (Papa nº. 212 de la Iglesia Católica -Franciscano-), publicó la Constitución Cum pare excelsa, en la que se estableció un oficio y una misa de Festividad (año 1477), y la Constitución Grave Minis (año 1483), en la que se asumía toda la doctrina elaborada hasta entonces en torno a la Inmaculada Concepción, aunque el Dogma siguió sin definirse como tal.

 

La defensa del Dogma comienza a tomar fuerza por toda Europa, y en España, diferentes Universidades proclaman su defensa, como es el caso de Valencia, Granada o Salamanca. Se convierte así España, en un Reino con clara postura Inmaculista, donde se celebra la Fiesta desde 1273 (Santiago de Compostela).

 

Sevilla también tuvo desde 1369 una honda tradición Inmaculista, pero será en 1613 cuando sea escenario de una gran "explosión Concepcionista", adquiriendo en el segundo decenio de aquel siglo caracteres de auténtica conmoción popular, donde los Jesuitas, franciscanos y otras órdenes, apoyados por la autoridad el Arzobispo, impulsaron una frenética reacción popular contra la negativa de los predicadores dominicos a comenzar los sermones con la invocación del Ave María Purísima.

 

auto de aprobaciónAsí, se decidió enviar una Delegación del Cabildo Catedral a Roma, para solicitar del Papa una confirmación explícita de la Inmaculada Concepción, que desautorizará a los dominicos. Esta embajada fue presidida por Vázquez de Leca, Bernardo de Toro y Francisco de Santiago, avalada con informe del Arzobispo D. Pedro de Castro, de fecha de 28 de Julio de 1615. Estos señores, eran cofrades de una gran hermandad de la ciudad, pionera en la Causa Concepcionista: la de Nuestro Padre Jesús Nazareno (El Silencio), que con su Hermano Mayor al frente, Tomás Pérez, juraron defender el misterio con voto de sangre, en Cabildo celebrado el 23 de Septiembre de 1615. Siguiendo el ejemplo, todas las demás Hermandades y Cofradías realizaron este juramento juntó con pomposas Funciones en honor de Nuestra Señora Concepción de María. 


Fruto de la embajada sevillana destacada en Roma, en Octubre de 1617 se recibió la Bula de Paulo, donde aunque no define aún el Dogma de la Inmaculada, concede plena libertad para seguir con la devoción, prohibiéndoles a los dominicos exponer sus ideas contra la Inmaculada en público. Las calles de Sevilla fueron una auténtica fiesta, desbordándose el entusiasmo, con repique, luminarias, corridas de toros y otros festejos.

 

Aquí concluye lo que se podría denominar como el fenómeno Concepcionista en su fase inicial, la más álgida y la que da sentido a todos los acontecimientos posteriores, como son la proclamación de Patronazgo a Título Universal de España, mediante Bula Papal (Clemente XIII) "Quantum Ornamenti" el 25 de Diciembre de 1760, y la definición del Dogma, mediante, mediante Bula Papal (Pío IX) "ineffabilis Deus" el 8 de Diciembre de 1854. De esta forma, y como hemos comentado al comienzo de este artículo, en esta época se sitúa con toda seguridad el nombramiento como COPATRONA de nuestra Ciudad a nuestra Titular, en su advocación de Inmaculada Concepción.

 

besamanos VirgenCon todos estos antecedentes, y centrándonos en la época donde este nombramiento de constata y ratifica en nuestras Reglas, encontramos la causa de forma relativamente fácil: El Ilustrísimo Señor D. Agustín de Alvarado y Castillo, persona que rúbrica nuestras Reglas mediante Auto de Aprobación de 3 de Diciembre de 1762, era Doctor en la universidad de Salamanca, cargo que, según D. Fernando Betancourt, profesor de Derecho Romano en la Universidad de Sevilla, tenía importantes dimensiones en aquella época. En este tiempo, D. Agustín de Alvarado y Castillo fue un firme defensor de la Inmaculada Concepción, juntó con otros Doctores de otras Universidades como Granada, Valladolid o Valencia. Así, en 1753 se recibe en la Abadía de Olivares (tiempos del Conde Duque, firme defensor también de la Inmaculada Concepción) la elección de D. Agustín de Alvarado para cubrir la vacante de D. Isidro Alfonso, Abad Mayor de la Abadía de Olivares, persona que había sido propuesto por el mismo Conde Duque, tomando Posesión de la Dignidad Abacial el 20 de Enero de 1754.

 

A partir de aquí, al objeto de difundir aún más si cabe la defensa de la Inmaculada Concepción, y aprovechando la proclamación de Patronazgo a Título Universal de la Inmaculada Concepción, proclamada por Clemente XIII, a propuesta de Carlos III en 1761, el Abad Mayor visita Sanlúcar y constata el Copatronazgo de Nuestra Titular, ratificándolo como hemos indicado, mediante auto de aprobación de 3 de Diciembre de 1762.

 

 


Referencias bibliográficas consultadas:

 

- Mesa Jarén, Antonio. (2013). Crónicas de una Iglesia: La Capilla Mayor y la Insigne Colegial de Olivares. Sevilla: Facediciones.

 

- Amores Martínez, Francisco. "La Inmaculada Concepción en la colegiata de Olivares". En La Inmaculada Concepción en España: religiosidad, historia y arte : actas del simposium, vol. 2, págs. 1031-1062. San Lorenzo del Escorial 2005.

 

-Morente Martínez, Jacinto. Maculistas e Inmaculistas. El Nazareno.

 

 

hacerse hno

grupo joven

galeria

canal youtube

publicaciones

donantes